El término “riesgo fotobiológico” alude a la capacidad de la luz de dañar la vista, especialmente en los extremos del espectro visual. En el extremo azul del espectro visual, nuestras aprensiones conciernen a los efectos nocivos de la luz ultravioleta, mientras que en el extremo rojo nos preocupamos por los daños de la luz infrarroja.

Hay que considerar tres posibles situaciones en relación con los riesgos para la piel y los ojos: exposición de la piel, exposición de la superficie del ojo (córnea, conjuntiva y lentes) y exposición de la retina en la parte posterior del ojo.

La norma que contempla el riesgo fotobiológico es la EN 62471-2008. Dada la existencia de peligros graves, es necesaria la ejecución de numerosos análisis por parte de terceros para establecer en qué “grupo de riesgo” clasificar los aparatos.

 

Grupo de riesgo 0

Aparatos que no presentan ningún riesgo fotobiológico

Grupo de riesgo 1

Aparatos que no presentan ningún riesgo debido a la limitación comportamental normal de una persona a la exposición a una fuente luminosa

Grupo de riesgo 2

Aparatos que no presentan ningún riesgo debido a la reacción instintiva de desviar la vista de una fuente de luz muy luminosa o de alejarse de la luz por su efecto térmico

Grupo de riesgo 3

Aparatos que presentan riesgos aun en caso de exposición momentánea o breve. El uso para la iluminación general no está permitido.

 

A través de una atenta selección de los LED y del empleo del revestimiento en fósforo, es posible eliminar la luz nociva de una fuente luminosa de LED. Reggiani se empeña en eliminar este riesgo y, como resultado de una esmerada selección y de procedimientos de análisis, todos nuestros aparatos se clasifican en el grupo de riesgo 0, es decir que no implican ningún riesgo fotobiológico.