Ubicado en los locales donde una vez se encontraban los almacenes de las Bodegas Florio, a orillas del mar de Marsala, el nuevo espacio de la “Terraza Florio” representa un proyecto donde se combinan arquitectura, arte y design reinterpretando la relación entre elementos industriales y contemporáneos.

El espacio se compone de dos locales diferentes: la entrada , en la planta baja, y la terraza, frente al mar, en la primera planta.

Los materiales seleccionados caracterizan el entorno otorgándole un aspecto de modernidad incompleta: soleras de arena y hormigón, enduido y hormigón a vista, ambos no acabados, se alternan con los pilares que se han descubierto durante las demoliciones y que se han dejado tal como eran, con todas sus imperfecciones.

El entorno, con sus juegos y equilibrios de volúmenes, parece una galería de arte. La escalera entre las dos plantas se presenta con un articulado volumen de hierro, esmaltado de color blanco brillante, con escalones negros. En la baranda se ven unos agujeros y cortes de diferente tamaño que, con la luz natural del día y la artificial de la noche, crean sugestivos pasos de luz.

A este entorno se adaptan perfectamente los elegantes aparatos Yori de 10W y 26W con IRC hasta 94. El acabado blanco gofrado se integra perfectamente con la textura de las paredes y el empleo de este aparato, ya sea en entornos blancos que negros, crea equilibrios y contrastes que dan aún más relieve a los espacios.

Al lado de la escalera se encuentran tres sillas/esculturas de color rojo que representan las tres marcas de vinos: “Corvo”, “Florio” y “Duca di Salaparuta”. Subiendo a la primera planta se accede a la hermosa terraza de 500 m², con vista al mar, con sus pérgolas blancas amuebladas con sofás, sillones y mesas.